Con casi una treintena de personas que superaba el aforamiento inicial, la presidenta de la asociación Qalidès, Terrers del Penedès, Mireia Torres, inició la sesión explicando qué es Qalidès, cuáles son sus 12 bodegas que forman parte y qué público asistente tendría la oportunidad de conocer en este ciclo los vinos del terrero, los más singulares de cada bodega. Mireia Torres también habló de los objetivos en los cuales Qalidès trabajarà durante su madato, entre ellos la nueva página web de la asociación y la creación del «Camino Qalidès». Torres destacó la vinculación entre Qalidès y la Taberna de Vinseum i apoyó la realización de actividades de promoción de interés «que relacionen un territorio con zonas tan distintas, como es el Penedés, y los productos de alta calidad». 

A continuación Xavier Rubires, enólogo de la bodega Jean Leon, inició una cata explicando la historia singular de la bodega, que se originó en 1963 a mano de Jean  Leon y que con el tiempo, conseguía prestigio mundial acompañado de su enólogo de excepción, Jaume Rovira.

Xavier Rubires llevó de manera muy ligera la cata de vinos de finca entrelazando las anécdotas del fundador, un personaje carismático y de carácter encantador, con las características de la elaboración y la crianza de cada uno de los vinos. 

 
 
 
 
Cata de vinos
 
Los asistentes pudieron probar, en primer lugar, Viña Gigi 2011 un chardonnay fermentado en barrica y que lleva en nombre de su hija, que en nariz destaca por su intensidad y elegancia con el predominio de notas afrutadas (cídricos y melocotón) acompaladas de notas lácteas, tostadas y miel y una gran dimensión en boca. Xavier Rubires continuó explicando el  continuar explicant el talante del personaje hasta que llegó el turno del Vinya Palau 2007, un *merlot con notas de fruta roja madura y fondos de aromas especiadas y tostadas, muy elegante y goloso que perdura largamente en la boca. 
 
A continuación se probó el Viña le Havre reserva 2006, un vino que recuerda con su nombre el viaje a los EUA que hizo Jean Leon cuando sólo tenía 19 años, bucando fortuna y libertad. Se trata de un vino que destaca por las aromas de fruta roja madura sobre un fondo de especias y tostado proviniendo de cianza en bota, muy equilibrado y muy elegante. 
 
El momento culminante de la cata tuvo lugar con el Viña La Scala 2003, cabernet sauvignon Gran reserva. Probándolo se rememoraron los momentos culminantes de la vida de Jean Leon, entre ellos el hecho de que la añada del 75 fuera uno de los vinos de la cena de investidura de Ronald Reagan en la Casablanca. Un vino de color muy intenso y con ribetes ligeramente teja, gran complejidad aromática con las notas de fruta confitada, especias, hierbas de sotobosque y fumados y aún con un gran potencial de envejecimiento. 
 
Toda una Masterclass que tendrá continuidad los próximos martes con las historias singulares de cada bodega miembro de Qalidès y con los vinos de terruño de cada uno de ellos.