Cuando creé la primera empresa de creación de Webs basadas en CMS (gestor de contenidos) era el año 2003. Como anécdota diré que ninguno de los CMS actuales existía (WordPress, Joomla, Drupal), trabajábamos con Mambo (precursor de Joomla) , y que teníamos que hacer pedagogía de las virtudes de este modelo que hoy en día es imprescindible: fue divertido.

Fueron años de pre-crisis y los precios de las webs rondaban los 3000-4000 euros por webs fuerza básicas a nivel de funcionalidad y volumen de contenidos. Cabe decir, que el esfuerzo que dedicábamos hizo que alguna de las webs de aquella época aún sigan vigentes, sobre todo a nivel de diseño. Fuerza increíble.

 

Una vez entrados en la crisis, 2007, los precios no bajaron. Se mantuvo con un mínimo de 3.000 euros y llegando en casos a 6.000. Sin hablar de empresas como los Cines FULL dónde la web era clave para el negocio y la inversión anual en las plataformas digitales (la web también) eran cifras con 4 ceros detrás. Básicamente porque la complejidad de las web pasaron de «presencial» en webs muy profundas y complejas, se esperaba que hicieran caja y aportaran valor real a la organización. Además, muchos clientes, hablo del 2010, ya hacían la 2ª o 3ª web y sabían que era importante que comunicara de forma adecuada y no hacer algo «estándar». Mirando atrás sorprende la madurez de aquella época y como estamos actualmente.

Cambio de paradigma, el fast-food web

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Hacia el 2016 notamos un cambio. El precio que un cliente estaba dispuesto a pagar por una web se desplomó. Con la perspectiva que da el tiempo, entiendo que fue fruto de la aparición de WordPress, el sistema con el que se hacen las webs actualmente. WordPress tiene un mercado de plantillas enorme, proporciona «visual builders» que hacen fácil montar «algo» de forma fácil y, primeramente, reduce el esfuerzo para crear una web.

Multitud de diseñadores gráficos vieron que con un simple curso o auto-aprendiendo las herramientas de WordPress, podían ofrecer webs «dibujadas» fácilmente que podían / ​​pueden hacer en un par de semanas y cobrar 1.000 euros.

Esto debería ser bueno, verdad? Desgraciadamente no es así, pasamos a ver las diferencias entre los resultados reales de las webs «de 3.000 euros» y las de «1.000 euros» y veremos que tiene bastante de «brilli brilli», de fast-food.

Los problemas de como se hacen las webs actualmente

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Las webs actuales se hacen buscando una plantilla bonita, instalándose la, modificando los contenidos (dibujante página por página) con lo que nos pasa el cliente (no se le ayuda en el proceso de detectar necesidades comunicativas) y entregando algo muy bonito , con mucho movimiento, con videos de fondo, etc … efectivas, bonitas a un primer golpe de vista y atractivas. Un Fast-web. Y barata.

Pero esto hace que en mi día a día pasen por mis manos casos impresionantes de fracasos, que os paso a detallar. Imagino que se sentirá identificado si tiene una web reciente y hecha con este modelo:

  • Se realizan acciones comerciales, anuncios, adwords, se gestionan bien las redes sociales … pero no vendemos. Razón? Piense que TODO el esfuerzo que hacemos para llevar tráfico a nuestra web (cuando vale esto?) El dirigimos a una web en la que se ha dedicado 20-30h de trabajo en pensar y crear. Quizás nos hemos quedado cortos? Hay que recordar que nuestra web es el canal principal que nos ayudará a vender: hay que darle la importancia que se merece.
  • Planificar una web no es elegir una plantilla bonita y ir poniendo contenidos. Se hace al revés. Primero debemos pensar bien en la estructura (no durante 1h decidir qué tendrá nuestra web para los próximos 4 años) y ver qué mensajes queremos comunicar, cuáles son los nosres ventajas comunicativos, como pedimos al usuario que compre, etc .. .
  • Webs atascadas. Bastante gente nos viene y tiene una web que lleva haciendo años, que se quedó a medias, que no se ha podido terminar. O que las funcionalidades o el contenido es un caos que no funciona. Se terminó como se pudo con muchos conflictos con quien la hizo.
  • Clientes que me dicen «cogimos otro presupuesto y ahora nos arrepiente». Al final, coger un presupuesto de 3.000 en lugar de 5.000 por una web compleja, puede hacer que los 3.000 euros sean una mala inversión. Porque no nos devuelve.
  • Diseñadores que se le han plantado y dicen «no hago más cambios». Ciertamente, en algún momento se tiene que parar y cerrar el proyecto, pero una mala planificación, una nula detección de riesgos, un mal análisis de la estructura interna que necesita la web, … hace que cualquier cambio suponga mucho trabajo después y provoca conflictos seguro entre desarrollador y cliente.
  • Webs immantenibles. Según como se monte la web (por ejemplo si haces que el footer esté a todas las páginas «dibujado») hace que un pequeño cambio (pe cambiar (c) 2019 para (c) 2020) signifique ir a tocar 30 páginas de la web , cuando debería ser un solo cambio. Utilizar diferentes colores o tipografías aleatoriamente también hace que sea imposible mantener la homogenitat en la web haciendo cambios. Muchas veces sale más a cuenta empezar de cero. Y lo peor es que se ha hecho una inversión reciente y se dice «no tengo presupuesto para la nueva web». Quizás hay que reflexionar o esperar y hacerla bien para no caer en el mismo error.
  • Querer hacer campañas en Google / Redes o optimización para buscadores webs que son un desastre técnicamente o organizativamente, que no funcionarán para posicionarse en Google ni impactarán en el visitante (no venderemos). Estamos derroche recursos que no nos devolverán porque allí dónde llegan es una web rápida y económica.

En resumen, las plantillas mal trabajadas son un desastre a nivel de optimización. Es normal tener un fondo de cabecera de 400KB cuando sólo enseña un 30% de la foto. Esto es nefasto para google. Además de los efectos de movimientos, aparecieron objetos, videos de fondo … que hacen que la web sea una web inoperativa ante cualquier visitante y ante Google.

Como conseguir una web que nos ofrezca resultados a medio / largo plazo

3 equipo

  • Contratar un equipo. Un diseñador, o un programador, o un director de proyecto por sí solos no pueden hacer una web que cubra todas las necesidades. Hay un equipo y que cada uno aporte su expertise en su área.
  • Asegurarse de que existe una dirección de proyecto con capacidad de análisis; imprescindible. Analizar bien las necesidades del proyecto (de contenido, estructura y comunicación) antes de que nadie se ponga a crear la web, hace que el resultado sea sólido. Por el contrario, comenzar a trabajar a partir de lo «bonito» que queda nos da un fast-web, un fast-food: bueno a corto plazo pero malo a medio plazo.
  • Confiar en el profesional que te dirige el proyecto y sus consejos. Decidir desde la empresa cambiar un tamaño, poner una foto diferente, poner un vídeo de fondo, etc … perjudica la capacidad comunicativa de la web y nos penaliza ante los buscadores.
  • Pensar qué esperas de la web y que suponen dentro de tu presupuesto aquellos 2000-3000 euros de más del presupuesto con un equipo y con experiencia. De verdad es la partida con la que tenemos que ahorrar?
  • Dotarse de material gráfico de alta calidad. Si examina las webs dónde más compre (no que te impactan a primera vista, dónde compre), no tienen una gran carga de efectos, decoración, vídeos de fondo, etc … Son webs dónde los banners y las fotografías (y los vídeos «bajo demanda») son espectaculares. Geniales. Tome un buen fotógrafo, no escatiméis en esto tampoco.
  • Piensa primero en el móvil. Google ya lo hace. Además, el 70-80% de las visitas vendrán por el móvil. Olvídese de Slides, Vídeos de fondo, grandes y enormes fotos … piense en simplicidad, contenido directo y contenido gráfico de calidad y efectivo.

En resumen, no es que haya gente mala o buena y los podamos marcar. Es una cuestión de capacidades de un equipo y de esfuerzo que dedicarán a su proyecto. Si vamos al concesionario diciendo que queremos gastar 10.000 euros en un coche, tendremos un coche de acuerdo con lo que ofrecemos. No esperamos que podamos hacer kilómetros, que los acabados sean de calidad y duraderos, que llevamos a un cliente y le damos buena imagen, que tengamos capacidad de carga, etc … Lo mismo ocurre con todo y con las webs. Pensamos que esperamos de la web, que le exigiremos como resultados y cuando estamos dispuestos a invertir.

También hacemos webs de 1.500 euros, está claro que se demandan, pero mientras las haces tienes en mente que tienes que dedicar un máximo de 40h. Y te das cuenta que no tienes más remedio que escatimar en optimización, buscar resultados rápidos y que la caducidad de ello o las posibilidades de que dé resultados como se merece su negocio son mucho más bajas. Presuponemos que por este precio todo el mundo puede ofrecer un producto «fast web» que es bonito a primera vista. La diferencia está en si obtendremos la web que nos merecemos. Y cuando demandamos una web que nos sea rentable y nos dé resultados, una sola persona no puede tener todas las capacidades que se requieren. Necesita un equipo.

Un proyecto dónde todo el equipo puede dedicar más de 100h le dará mejores resultados y le garantizará resultados a medio y largo plazo. Pensad en ello.

Y hablemos cuando quiera, es gratis 🙂

¿Y la seguridad en tu WordPress?

Amplio el artículo porque hay que hablar de la seguridad. Las plantillas tienen muy costes ocultos a los que no estamos acostumbrados. Cuando las compras incluyen 6 meses de apoyo. Pero si quieres actualizaciones de las plantillas debes comprar año a año. Calcula 100 euros más en la factura anual.

Y los otros componentes? Las plantillas llevan versiones gratuitas de plugins MUY utilizados, sobre todo WPBakery (constructor visual) – o similares – y Sliders (sobre todo revolution slider), entre otros. El coste de actualización suele rondar los 100 euros más anuales.

¿Cuál es el problema? Que la mayoría no quieren invertir estos 200 euros adicionales anuales y plugins necesarios quedan sin actualizar.

¿Qué ha pasado ya y qué puede pasar? Pues que estos plugins tanto usados, un buen día, necesitan una actualización porque se ha descubierto una vulnerabilidad importante … y ya tenemos la web hackeada ya correr … y pagar las horas de recuperarla.

Es un tema para un post aparte, pero creo que es muy importante tenerlo en cuenta cuando pensamos que podemos hacer una web para poco más de 1.000 euros. Hay que destinar una partida económica como su presencia en Internet se merece!

Si le preocupa la seguridad os recomiendo el artículo En qué manos está tu web