Pantalla de gestión de la accesibilidad para el visitante

El poder de la Web está en su universalidad. El acceso de todas las personas independientemente de la discapacidad es un aspecto esencial.

Tim Berners-Lee

Hoy toca hablar de legalidad, pero también de inclusión y responsabilidad social .

A todos nos parece que la accesibilidad web es un añadido «voluntario « a la web que podemos obviar. brazo, ciego, cono ELA, secuelas de un ictus , etc… Entonces vemos que TODO hoy en día es digital, ya lo que antes podían acceder (llamada, visita, formulario, cono el DNI…) hoy es digital (certificado digital, formulario online, etc…) Pensando un poco, nos damos cuenta que la sociedad ha dejado atrás a las personas.

Siempre sea nuestra experiencia y compromiso con los discapacitados, hoy ya es obligatorio por ley, y vamos tarde.

Introducción a la Accesibilidad web respecto a la Ley 11/2023

Puede parecer un artículo más aburrido de lo habitual, pero es imprescindible conocer nuestras obligaciones por ser propietarios de un sitio web y qué implican, sobre todo si eres ONG y recibes fondos públicos.

La usabilidad web es fundamental en el contexto de la nueva ley 11/2023 (hija de la ley europea de accesibilidad), que busca garantizar la accesibilidad digital para todos, incluidas aquellas personas con discapacidad . Esta normativa establece requisitos de accesibilidad que deben cumplir los sitios web y aplicaciones para ser considerados accesibles . Y se aplica a todas las webs (apps, cajeros, …) de cualquier forma jurídica de sociedad, casi sin excepción (el sector bancario y dispositivos tienen prórroga).

La normativa es ya HOY, de obligatoria aplicación, desde el 28 de junio de 2025 , y exige que todos los servicios digitales y productos se adapten a las pautas de accesibilidad como las WCAG (nivel AA) . Es crucial que las empresas que operan en España, ONGs y el sector público cumplan con estas normativas para evitar sanciones y promover un entorno digital más inclusivo .

Qué es usabilidad web y qué es accesibilidad web

Vamos a ser formales. La usabilidad se refiere a la facilidad con la que las personas pueden interactuar con un sitio web (relacionado con la experiencia de usuario, UX) y esto queda fuera del alcance de este artículo.

Lo que hoy nos ocupa, la accesibilidad web, garantiza que personas con discapacidad puedan acceder a los sitios web y aplicaciones sin barreras. Esto incluye a personas con discapacidad visual, auditiva, motora o intelectual.

Algunos ejemplos prácticos de qué debe tener tu web para garantizar la Accesibilidad son:

  • Un lector de texto a voz
  • Los contrastes deben ser altos (pe letra gris sobre fondo negro, mal)
  • Los tamaños de letra deben ser suficientes
  • La web debe ser compatible con los lectores para invidentes (pe todas las imágenes con texto alternativo)
  • Permitir la navegación por la web sin ratón ( teclado )
  • Todos los vídeos con subtítulos
  • Incluir una Política de Accesibilidad
  • … y miles más de pequeñas directrices incluidas en la WCAG 2.1 – nivel AA y la UNE-EN 301549

Muchas de las directrices a aplicar también se pueden solucionar, y así lo hacemos, con una herramienta incluida en la web (widget/plugin) que permita contrastes altos, incrementar el tamaño de letra, leer la web, cambiar patrones de colores, aumentar el interlineado, ocultar imágenes, etc.

¿Qué hacer para tener una web accesible?

Podemos dividir las acciones en 3 etapas diferenciadas:

1.- Auditoría de accesibilidad

Realizamos una auditoría técnica y de usabilidad, normalmente con una herramienta de pago. Aquí detectaremos barreras que dificultan la navegación a personas con discapacidad: imágenes sin descripciones alternativas, textos bajo contraste, menús inoperables mediante teclado, formularios mal etiquetados o contenidos multimedia sin subtítulos o audiodescripción. La evaluación se basa en las directrices WCAG 2.1 y en la norma UNE-EN 301549, que como ya hemos dicho, es exigida por la legislación española y europea.

2.- Modificación de la web para avanzar hacia la Web Accesible

Una vez identificados los problemas, se aplican las correcciones en diferentes áreas de la web: diseño visual, estructura del código, textos e interacción. Esto, probablemente, afectará a los colores y tipografías, adaptar la navegación para usuarios de lectores de pantalla o teclado, etiquetar correctamente los elementos del formulario, e incorporar subtítulos y transcripciones en los vídeos.

Ésta es la parte más costosa, ya que implica cambiar todos los elementos de la web que no cumplan, uno por uno.

3.- Declaración de accesibilidad

Incorporaremos una declaración de accesibilidad visible en la web, donde se informa del nivel de cumplimiento, los estándares aplicados y cómo contactar en caso de detectar alguna barrera. Esta declaración no sólo es un requisito legal, sino también una muestra de transparencia y compromiso con la inclusión.

En algunos casos, es recomendable realizar test con usuarios reales y mantener revisiones periódicas para garantizar que la accesibilidad se mantenga al largo del tiempo.

Si queremos ir más allá fácilmente, se puede instalar un plugin que aún aumente más el contraste, la letra, resalte links, etc… (ver más adelante en el artículo). Es de fácil aplicación y mejoraremos mucho las opciones para gente con dificultades.

Cuanto cuesta convertir mi web en una Web Accesible

Vamos a hablar claro. La accesibilidad es muy laboriosa e implica cambiar el código fuente de la web, lo que puede ser difícil, ya que hoy en día se usa WordPress y plugins con código ya de serie.

Si somos estrictos y queremos cumplir las normas especificadas a rajatabla, la cosa se puede disparar mucho en webs de tamaño mediano .

Creo que habremos hecho sólo 2 webs WCAG 2.1 AAA en los 23 años que quitamos en el desarrollo web. El AA ya es un avance. Tenemos que avanzar en usabilidad, sin duda, y cumplir la ley, pero debemos analizar bien hasta dónde legamos.

El coste depende de cada web, pero podemos aventurar que los costes se sitúan entre los 800€ y los 3.000€ , en función de complejidad y tamaño.

¿Cómo hacemos que el esfuerzo de la accesibilidad sea razonable?

La ley no nos deja mucho margen , puesto que dice, por ejemplo en lo que se refiere al contraste:

  • Contraste mínimo de 4.5:1 entre texto normal y hondo.
  • Contraste mínimo de 3:1 para texto grande (mayor de 18 pt o 14 pt en negrita).

Esto a nivel de diseño nos limita a hacer cosas «chulas». Así que mucha gente recurre a un plugin (ver más abajo), incluso con el kit digital es suficiente con él, que permite aumentar el contraste.

Pues el plugin no sirve, es una mejora que luce y fácil de implementar – y nos puede servir ante una denuncia para demostrar compromiso – pero no nos sirve para cumplir la ley. Esto se debe a que la ley dice explícitamente:

El diseño visual por defecto de la web debe cumplir con los criterios de accesibilidad sin dependir de herramientas externas.

Poco margen nos queda: la labor que hay que hacer, hay que hacerla.

Espera, también hay buenas noticias

Las leyes también incluyen cierta flexibilidad en su aplicación . Este margen viene de la «declaración de accesibilidad parcial o con limitaciones». En la declaración se define qué partes aún no cumplimos, argumentando limitaciones técnicas, desproporcionalidad de esfuerzo (en casos justificados) y/o que estamos trabajando en la solución. Además, proporcionaremos un canal de contacto para que los usuarios nos notifiquen problemas o solicitar accesos alternativos.

Con ello, podemos realizar una primera aproximación a la usabilidad y atacar los puntos pendientes más adelante. Así que podemos distribuir la inversión en 2 veces separadas por el tiempo.

Otra opción, si no podemos invertir en hacer la web accesible completamente , es que nos limitemos a un presupuesto (pe 1.000€) y hagamos lo que podamos por el momento. Y así lo indicamos de forma transparente en la política. Esto ya demostra nuestra voluntad de cumplir la ley y avanzar en la mejora de la accesibilidad. Por el momento, si queremos evitar multas, se supone que no seremos el blanco más fácil si quieren concienciar a base de multas. Y en caso de denuncia, tendremos atenuantes (voluntad de aplicarla) para que nos den más margen o una sanción mucho más moderada.

La última buena noticia es que esto mejora el posicionamiento web (nuestra posición en Google o las opciones de salir en resultados de inteligencia artificial). Es decir, hacer la web accesible demostra en Google que nos tomamos en serio nuestra web, la cuidamos y la optimizamos. Y esto cuenta.

¿Qué hace el famoso plugin de Accesibilidad?

Es un «añadido» que instalaremos en la web – de pago, pero tenemos una solución – y que muestra un botón con el símbolo de inclusividad.

Como hemos comentado, muchas de las cosas no sirven para cumplir la ley (contrastas, separaciones, tamaños…). Pero sí nos proporcionará mejoras que ayudarán mucho al visitante con discapacidad y algunas de las requeridas por la ley, como textos alternativos para las imágenes, locución de voz, etc…

Es una herramienta muy fácil de implementar que demostra nuestro compromiso y proporciona poderosas herramientas.

Contado todo, ya está en su mano. Si sois ONG se supone que debe hacerlo, por los valores publicados en su web, pero además al recibir fondos públicos debe hacerlo sí o sí.

Para el resto, ¿quiere cumplir la ley? ¿queréis ser inclusivos? ¡Hablemos!